Los códigos promocionales son una herramienta poderosa para impulsar ventas, recompensar la fidelidad y medir la efectividad de diferentes canales. Pero mal utilizados pueden canibalizar ventas que habrían ocurrido de todos modos y erosionar el valor percibido de tu evento. La clave está en usarlos estratégicamente.
Tipos de códigos y cuándo usar cada uno
No todos los códigos promocionales son iguales. Cada tipo tiene un propósito específico.
- Descuento porcentual: 10%, 15%, 20%... fácil de entender
- Descuento fijo: 5€, 10€ de descuento, mejor para entradas baratas
- 2x1 o grupal: incentiva compras múltiples
- Acceso exclusivo: desbloquea entradas no disponibles públicamente
- Regalo añadido: no descuenta precio pero añade valor (bebida, merch)
Estrategias de distribución
Cómo y a quién distribuyes los códigos determina su efectividad.
- Influencers: código personalizado para medir conversiones reales
- Sponsors: cupo limitado para sus empleados o clientes
- Medios: código exclusivo para su audiencia
- Retargeting: código para carritos abandonados o leads fríos
- Fidelización: recompensa a compradores recurrentes
Limitaciones y controles
Sin límites, los códigos pueden convertirse en un problema. Configura restricciones claras.
- Uso máximo: cuántas veces se puede usar el código en total
- Uso por persona: evita que una persona lo use múltiples veces
- Fecha de caducidad: genera urgencia y controla el período
- Productos aplicables: solo ciertas entradas o todo el catálogo
- Mínimo de compra: aplica solo si compras X o más
Evitar la canibalización
El riesgo de los descuentos es que alguien que habría pagado precio completo use un código. Minimízalo así:
- No hagas descuentos públicos: distribúyelos a segmentos específicos
- Códigos únicos o de uso limitado: evita que se viralicen
- No repitas el patrón: si siempre hay descuento en semana X, la gente espera
- Analiza incrementalidad: ¿el código generó ventas nuevas o movió ventas?
Métricas de evaluación
Mide el impacto real de cada código para optimizar futuras campañas.
- Ventas por código: cuántas entradas vendió cada código
- Ingresos netos: después del descuento, ¿fue rentable?
- Coste de adquisición: ingresos perdidos vs valor del cliente nuevo
- Atribución: de dónde vino cada código (qué canal, influencer, etc.)
Conclusión
Los códigos promocionales son una herramienta de precisión, no de bombardeo. Úsalos con propósito claro, distribución controlada y medición rigurosa. El objetivo no es dar descuentos, sino generar ventas que de otro modo no ocurrirían y construir relaciones con audiencias valiosas.