La cuota, la puerta y la clase son el mismo socio
El carné digital valida la membresía al entrar, reserva la clase con su aforo y paga en la máquina sin efectivo. Y cuando el club organiza una competición o una master class, se vende en tu propio canal. Sin hardware obligatorio: funciona con QR en el móvil y se integra donde ya hay tornos.
El torno no sabe quién eres; la clase se llena en un grupo de WhatsApp.
Con sistemas separados
- La cuota impagada se descubre semanas después, no en la puerta
- Las plazas de cada clase se reparten por mensajes y llamadas
- La máquina de bebidas y la tienda siguen manejando efectivo
- Nadie sabe qué socio ha dejado de venir hasta que se da de baja
- La competición del club se vende en una plataforma ajena
Con la plataforma del club
- El acceso comprueba la membresía en el momento de entrar
- Cada clase tiene su aforo y su reserva desde el móvil del socio
- El monedero del carné paga máquina, tienda y cafetería
- La caída de asistencia se ve antes de que llegue la baja
- Los eventos del club se venden a tus socios, en tu canal
El día a día de un club con instalaciones
La cuota, en la puerta
El carné digital valida la membresía al entrar: al día, pasa; caducada, avisa en pantalla con el motivo para que recepción no tenga que discutir.
Clases con aforo
Cada sesión tiene sus plazas y su lista: el socio reserva desde el móvil y la plaza que no se usa se libera. Se acabó el grupo de mensajes.
Monedero sin efectivo
Máquina, tienda y cafetería se pagan con el saldo del carné, con recarga online. Cero caja que cuadrar al cerrar. En beta con pilotos.
Franjas y ocupación
Quién entra y a qué hora, sala por sala. La ocupación real por franja es lo que dice si hace falta otro monitor a las siete o no.
El socio que se enfría
La asistencia cae semanas antes que la baja. Verlo a tiempo es la diferencia entre una llamada y una cuota perdida.
Eventos del club
Competiciones, master class o la cena de fin de temporada: venta en tu canal, con precio de socio y plazas limitadas.
El socio entra, entrena y consume. Que el carné lo sepa todo.
Un gimnasio no pierde socios de golpe: los pierde por dejar de venir
La baja se firma un martes, pero empezó seis semanas antes, cuando ese socio pasó de venir cuatro días a venir uno. Ese descenso está en los datos del torno desde el primer día y casi ningún club lo mira, porque el acceso, los pagos y las clases viven en sitios distintos. Cuando todo pasa por el mismo carné, la dirección ve la curva de cada socio y puede llamar mientras aún es recuperable.
Un carné para entrar, reservar y pagar
Lo que pasa dentro de tus instalaciones, en la misma plataforma.
Lo que nos preguntan los gimnasios
¿Hay que cambiar los tornos que ya tenemos?+
No necesariamente. El carné funciona con QR en el móvil, y donde ya hay tornos o se quiere NFC se integra con lectores compatibles. El hardware específico (PDA, RFID, NFC) está en beta con pilotos.
¿Corta el acceso si el socio no ha pagado?+
Sí, y avisa del motivo en pantalla para que recepción lo resuelva sin discutir. Tú decides si es corte directo o aviso con periodo de gracia.
¿Sirve para reservar clases con plazas limitadas?+
Sí: cada sesión tiene su aforo y su lista, el socio reserva desde el móvil y la plaza no usada se libera para el siguiente.
¿Gestiona el cobro de las cuotas mensuales?+
La plataforma cobra membresías, bonos y eventos con pasarela propia, y valida en la puerta si están al día. Si ya tienes un software de gestión con la domiciliación montada, lo normal es que él siga cobrando y aquí se valide el acceso: dinos qué usas y lo miramos.
¿Podemos vender la competición solo a socios?+
Sí: precio de socio, preferencia o venta exclusiva, y apertura al público si queda aforo. En vuestro canal, no en una plataforma ajena.
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