Las autoridades de Boom y Rumst, los dos municipios belgas donde se levanta el recinto de Tomorrowland, junto a la gobernadora provincial Cathy Berx, prohibieron el uso de fuegos artificiales y de cualquier tipo de pirotecnia durante el primer fin de semana del festival, celebrado del 17 al 19 de julio. La decisión se tomó por recomendación del cuerpo de bomberos, después de semanas de temperaturas altas que dejaron la zona en Código Naranja, el segundo nivel más alto de alerta por incendio forestal en Bélgica.
El segundo fin de semana tampoco se autorizaron los grandes fuegos aéreos. El festival terminó recurriendo a pirotecnia limitada y controlada, sin el despliegue que cierra su escenario principal desde hace años.
Lo que dijo la organización
La portavoz del festival, Debby Wilmsen, explicó que la organización se enteró de la decisión por los medios y lamentó no haber podido mantener una conversación previa con las autoridades y con los especialistas responsables de los espectáculos pirotécnicos. También descartó la alternativa más obvia: sustituir los fuegos por un espectáculo de drones no es viable por la proximidad del recinto al aeropuerto.
Todo esto, además, un año después del incendio que destruyó su escenario principal días antes de la edición de 2025.
Por qué importa fuera de Bélgica
Es fácil leer esto como una anécdota de un festival gigante. La lectura útil es otra: el elemento más reconocible de una producción puede desaparecer cinco días antes de abrir puertas, por una decisión administrativa sobre la que no tienes voto.
Tres consecuencias prácticas para cualquiera que monte un evento al aire libre en verano:
1. El plan B tiene que estar presupuestado, no imaginado. No basta con "si no hay pirotecnia, reforzamos luces". Hay que saber qué cuesta ese refuerzo, quién lo ejecuta y con cuánta antelación hay que avisarle. Si el plan B se activa con cinco días de margen, el proveedor tiene que estar contratado antes.
2. Cada alternativa trae su propia regulación. El caso de los drones lo ilustra bien: la solución de moda para sustituir pirotecnia está limitada por el espacio aéreo, no por el presupuesto. Antes de anunciar una alternativa hay que saber si es legal en ese recinto concreto.
3. El coste mayor puede ser de comunicación. Que la organización se enterara por la prensa significa que el público también. Cuando la noticia del cambio llega antes por un titular que por el canal del festival, la conversación ya no la diriges tú. Tener preparada la comunicación al asistente —email a compradores, mensaje en la app, cartelería— vale tanto como tener preparado el plan técnico.
Y aquí, en verano
En España la variable climática ya está dentro de la planificación de cualquier evento al aire libre: calor extremo, sequedad, alertas por riesgo de incendio en agosto. La diferencia con Bélgica no es el riesgo, es el calendario administrativo: las condiciones del permiso pueden cambiar después de que hayas vendido el 80% del aforo.
Lo que se puede hacer hoy, sin esperar a que pase: revisar qué elementos de tu producción dependen de una autorización revocable, cuánto tiempo necesitas para sustituirlos y a quién tienes que avisar. Es una tarde de trabajo y evita la versión mala de esta noticia.