FAR València cerró su segunda edición con 45.000 asistentes, según el comunicado que la organización difundió el 7 de agosto en el Portal de la Música en Vivo de la APM. En la misma nota hay un segundo dato que casi nadie ha llevado al titular: el 47,5% de las entradas las compraron personas que no residen en València.
El ciclo se celebró del 8 al 31 de julio de 2026 en La Marina Norte, con 17 conciertos, según la web oficial. Por el cartel pasaron Jean-Michel Jarre, Rubén Blades, ZZ Top, Young Miko, Belle & Sebastian, Rick Astley, Gipsy Kings, Luz Casal, Silvana Estrada y Rodrigo Cuevas, entre otros.
Los 45.000 son la cifra que se cuenta sola. Casi la mitad de las entradas de un ciclo urbano en su segunda edición se vendió a gente que tenía que desplazarse para usarlas. Una entrada así se compra antes y se decide de otra manera.
La lectura operativa —nuestra, no del comunicado— es que un ciclo con ese reparto no se planifica como un evento de barrio. La venta anticipada deja de ser un colchón de tesorería y pasa a ser el termómetro de si la edición funciona. Y la hora a la que acaba un concierto no significa lo mismo para quien duerme a veinte minutos que para quien vuelve a otra ciudad. Todo eso se comprueba cruzando la venta con el código postal del comprador, que es el análisis más barato que puede hacer un promotor.
Conviene leer el 47,5% con la cautela que merece: es un dato de la propia organización y solo separa residentes de no residentes. No dice si el público venía de la provincia, de otra comunidad o de fuera de España. Aun así, marca una dirección. Madrid, Cataluña y Andalucía concentran la mayor parte de la facturación de la música en vivo en España, según el Anuario de la APM; para el resto de plazas, vender fuera de casa no es un extra, es la vía de crecimiento. La organización ya trabaja en la edición de 2027.