Para servir alcohol en un evento en Países Bajos no basta con la licencia del evento: hace falta una ontheffing del artículo 35 de la Alcoholwet. La concede el alcalde, dura doce días como máximo, solo cubre bebidas de menos de 15 % y lleva nombre y apellidos de quien dirige la barra. La tasa va de 43,70 euros en Róterdam a 360 en Ámsterdam.
¿Quién autoriza servir alcohol en un evento en Países Bajos?
El burgemeester del municipio donde se celebra. La Alcoholwet parte de una prohibición general en su artículo 3, apartado 1: «Het is verboden zonder daartoe strekkende vergunning van de burgemeester het horecabedrijf of slijtersbedrijf uit te oefenen». Montar una barra en un recinto que no es un negocio de hostelería con licencia es, a efectos de la ley, ejercer ese negocio sin permiso.
La salida es el artículo 35. Su apartado 1 permite al alcalde conceder, a solicitud, una exención de ese artículo 3 para servir bebidas de baja graduación «bij een in de beschikking aangewezen bijzondere gelegenheid van zeer tijdelijke aard voor een aaneengesloten periode van ten hoogste twaalf dagen». Doce días consecutivos, y para una ocasión especial de carácter muy temporal designada en la propia resolución: la ontheffing no es una licencia que se guarde en el cajón para la siguiente edición.
La ley añade dos condiciones de persona. El servicio se presta «onder onmiddellijke leiding van een persoon» que haya cumplido 21 años y que «niet in enig opzicht van slecht levensgedrag is». Y remata: «De naam van deze persoon staat op de ontheffing vermeld». El apartado 4 obliga a tener el documento, o una copia, en el lugar: «De ontheffing, of een afschrift daarvan, is ter plaatse aanwezig». El apartado 5 da un alivio administrativo a quien repite cita cada año: el alcalde puede conceder una sola ontheffing para ocasiones idénticas que se repiten anualmente, siempre que el servicio se preste cada vez bajo la dirección de la misma persona.
La ontheffing es un trámite distinto de la licencia del evento. Quien organiza en Países Bajos tiene dos expedientes abiertos a la vez, con plazos propios: el del alcohol y el de la evenementenvergunning municipal.
¿Qué bebidas cubre la ontheffing y en qué espacios?
Solo las de menos de 15 %. El artículo 1 de la Alcoholwet define la sterke drank como la bebida que a 20 °C contiene 15 % de alcohol o más, con la excepción del vino, y llama zwak-alcoholhoudende drank a todas las demás bebidas alcohólicas. El artículo 35 exime únicamente respecto de esta segunda categoría. Cerveza, vino y sidra, sí; ginebra, ron y vodka, no.
Los municipios lo escriben sin rodeos. Róterdam condiciona su autorización a que «de drank bevat niet meer dan 15% alcohol», y Utrecht va más lejos en su ficha de la tapontheffing: «Er is geen sterke drank aanwezig op de plek». No es solo que no se sirva: es que no esté. Un patrocinio de una marca de destilados con barra propia no cabe en este permiso.
El segundo límite es el del espacio, y está en el artículo 25. A quien mantiene abierto al público un espacio sin ejercer legítimamente la hostelería o la venta de bebidas se le prohíbe tener allí bebidas alcohólicas, salvo en los supuestos tasados del propio artículo, y se le prohíbe además tolerar que se consuman. Traducido a un evento: una nave industrial, un museo o un polideportivo sin licencia de hostelería no se convierten en lugar apto porque el organizador compre la cerveza. La ontheffing, o nada.
De ahí sale la decisión de producción más barata que existe: si el programa pide cócteles con destilados, el camino no es la ontheffing, sino celebrar en un local que ya tenga alcoholwetvergunning del artículo 3 o pedirla. En Ámsterdam, la tarifa 6.1.4.1 de la Algemene legesverordening 2026 fija esa licencia en 1.882,10 euros, frente a los 360,00 de la ontheffing de la tarifa 6.1.6. Cinco veces más, y con un procedimiento que no se resuelve en cuatro semanas.
¿Cuánto cuesta la ontheffing y con cuánta antelación se pide?
Depende del municipio, y la diferencia es enorme. No hay tasa estatal: cada ayuntamiento la fija en su ordenanza de leges, igual que ocurre con la licencia del evento. Estas son cuatro ciudades con sus condiciones publicadas, consultadas el 9 de octubre de 2026.
| Municipio | Tasa de la ontheffing | Antelación o plazo | Condición añadida que publica |
|---|---|---|---|
| Róterdam | 43,70 € (2026) | Solicitar 4 semanas antes; hasta 4 semanas de tramitación | Diploma de Sociale Hygiëne para todos los responsables |
| Utrecht | 246,85 € (2026) | Respuesta en 4 semanas | Plano con medidas del punto de barra; cartelería NIX18 |
| Almere | 285,45 € (2025) | No publicada en la ficha | Responsable con diploma inscrito en el Register sociale hygiëne |
| Ámsterdam | 360,00 € (2026, tarifa 6.1.6) | No fijada en la ordenanza de tasas | — |
Cálculo propio sobre esas cuatro ordenanzas y fichas: el mismo permiso, con la misma base legal y el mismo límite de doce días, cuesta 8,2 veces más en Ámsterdam que en Róterdam (360,00 frente a 43,70). Es la razón por la que ninguna guía puede darte «el precio de la ontheffing en Países Bajos»: hay que leer la ordenanza del municipio concreto, y el importe no guarda relación con el tamaño del evento, sino con la política de tasas de la ciudad.
El plazo manda más que la tasa. Róterdam pide la solicitud con cuatro semanas de antelación y avisa de que la resolución puede tardar otras cuatro; Utrecht contesta en cuatro semanas y, para Koningsdag, cierra la ventanilla el 1 de febrero en el centro y el 15 de marzo fuera de él. Si el permiso del evento se pide con ocho, diez o doce semanas de antelación según la ciudad, el calendario del alcohol va dentro del mismo cronograma, no después.
¿Cómo hay que comprobar los 18 años en la barra?
Con documento, y antes de servir. El artículo 20, apartado 1, de la Alcoholwet lo formula como prohibición: «Het is verboden bedrijfsmatig of anders dan om niet alcoholhoudende drank te verstrekken aan een persoon van wie niet is vastgesteld dat deze de leeftijd van 18 jaar heeft bereikt». La carga no es «no servir a menores»: es no servir a nadie de quien no se haya comprobado la edad.
El apartado 2 dice cómo. La comprobación se hace con un documento de los que enumera el artículo 1, apartado 1, de la Wet op de identificatieplicht —pasaporte y documento de identidad neerlandeses, los documentos de extranjería de la Vreemdelingenwet 2000, pasaportes nacionales de otros Estados de la UE y del EEE y, con condiciones, el permiso de conducir— o de otro modo designado por reglamento. Y solo se omite «indien het een persoon betreft die onmiskenbaar de vereiste leeftijd heeft bereikt». «Inequívocamente» es un estándar alto para una barra con poca luz y cola.
El apartado 3 obliga a señalizar los límites de edad de forma «duidelijk zichtbaar en goed leesbaar» en el acceso público. Lectura nuestra, no de la norma: ese apartado nombra la horecalokaliteit, la slijtlokaliteit, el espacio del artículo 18, apartado 2, y el medio de transporte, de modo que un recinto al aire libre con ontheffing no encaja literalmente en la lista. Por eso varios municipios lo imponen como prescripción del permiso —Utrecht pide expresamente cartelería NIX18—, y por eso conviene señalizar igual: lo que no obliga el artículo 20 lo obliga el expediente.
Quién puede estar detrás de la barra
El artículo 24, apartado 3, prohíbe que trabajen sirviendo bebidas personas menores de 16 años en una horecalokaliteit o slijtlokaliteit. Utrecht traslada ese mínimo de 16 años a la ficha de su tapontheffing. El diploma de Sociale Hygiëne, en cambio, es otra cosa: el artículo 8 lo exige a los leidinggevenden de un negocio de hostelería, junto con los 21 años y la inscripción en el Register sociale hygiëne del artículo 11c, mientras que el artículo 35 solo pide 21 años y buena conducta. Róterdam y Almere lo reclaman de todas formas, amparados en el apartado 2 del artículo 35, que permite conceder la exención «onder beperkingen» y con «voorschriften». Es una condición municipal añadida, no un requisito legal general: en tu ciudad puede no estar.
El dato que conviene tener delante al diseñar el control: en el estudio nacional de cumplimiento de 2024 del Ministerio de Sanidad (VWS), difundido por el Trimbos-instituut, compradores de prueba de 16 y 17 años intentaron comprar en 2.509 puntos de venta de alcohol. «Uit dit onderzoek blijkt dat 67% van de jongeren onder de 18 jaar alcohol kan kopen, terwijl dit verboden is», y el cumplimiento bajó «van 39% naar 33%» respecto de 2022. Los canales de reparto a domicilio fueron los peores, con un 20,2 %. Quien monta un evento no parte de un sector que cumple: parte de uno donde dos de cada tres intentos de un menor funcionan.
¿Qué multa te puede caer si sirves a un menor?
Hasta 3.345 euros por la vía administrativa, y hay vía penal. El Alcoholbesluit —aprobado por el Besluit de 3 de junio de 2021 y en vigor desde el 1 de julio de 2021, Staatsblad 2021, 268— fija los importes en su anexo I. Su artículo 7.3 separa dos columnas: la I se aplica a «de natuurlijke persoon of rechtspersoon die op de dag waarop de overtreding is begaan minder dan vijftig werknemers telde» y la II, a quien tenía cincuenta o más.
| Infracción | Columna I (<50 trabajadores) | Columna II (≥50) |
|---|---|---|
| Artículo 3: servir sin licencia ni ontheffing | 830 € | 1.665 € |
| Artículo 20, apartado 1: servir sin comprobar los 18 años | 1.665 € | 3.345 € |
| Artículo 20, apartado 3: no señalizar la edad | 830 € | 1.665 € |
| Artículo 35, apartado 2: incumplir las prescripciones de la ontheffing | 1.250 € | 2.505 € |
| Artículo 35, apartado 4: no tener la ontheffing en el lugar | 830 € | 1.665 € |
Importes del anexo I vigentes el 1 de enero de 2026, consultados el 9 de octubre de 2026. La reincidencia no se perdona: si en los doce meses anteriores hubo una sanción por el mismo artículo, «het bedrag van de bestuurlijke boete wordt met 50% verhoogd»; con dos o más, el recargo es del 100 %. Una tercera infracción del artículo 20, apartado 1, en una empresa de cincuenta trabajadores o más llega así a 6.690 euros: los 3.345 del anexo más un recargo del 100 %.
La vía penal es independiente y más seria de lo que parece. El artículo 45, apartado 1, de la Alcoholwet castiga con «gevangenisstraf van ten hoogste zes maanden of geldboete van de derde categorie» a quien sirva alcohol sin la licencia correspondiente y a quien lo sirva «aan een persoon van wie niet is vastgesteld dat deze de leeftijd van 18 jaar heeft bereikt». El apartado 3 añade una multa de la primera categoría para quien infrinja de forma intencionada los apartados 4 y 5 del artículo 20: tolerar en el local o en la terraza la presencia de una persona en estado manifiesto de embriaguez, o atender estando uno mismo en ese estado. A eso se suma el artículo 21, que prohíbe servir cuando «redelijkerwijs moet worden vermoed» que ello va a alterar el orden público, la seguridad o las buenas costumbres.
¿Puede el municipio prohibir tus descuentos o subir la edad a 21?
Sí, y conviene mirarlo antes de imprimir la tarifa de la barra. La Alcoholwet reparte tres palancas entre el Estado y el municipio, y solo una es estatal.
La estatal es el artículo 2a, una de las novedades del paquete que entró en vigor el 1 de julio de 2021, cuando la Alcoholwet sustituyó a la Drank- en Horecawet según el resumen de cambios del Gobierno. Prohíbe ofrecer o servir alcohol para consumo fuera del lugar de venta «tegen een prijs die voor een periode van een maand of korter lager is dan 75% van de prijs die in het betreffende verkooppunt gewoonlijk wordt gevraagd», y prohíbe también dar la impresión de que el precio está por debajo de ese 75 %. Es el tope de descuento del 25 %, y afecta a la venta para llevar, no a la consumición en el recinto.
La consumición en el recinto la decide el municipio. El artículo 25d le permite prohibir por ordenanza, para proteger la salud pública o el orden público, servir para consumo en el lugar «tegen een prijs die voor een periode van 24 uur of korter lager is dan 60% van de prijs die in de betreffende horecalokaliteit of op het betreffende terras gewoonlijk wordt gevraagd». Es la base de las prohibiciones locales de happy hour, y alcanza a las promociones de una noche. El artículo 25a habilita a restringir o prohibir directamente el servicio de alcohol en determinados establecimientos, y el artículo 25b permite fijar por ordenanza una edad mínima de acceso a locales y terrazas «welke echter niet hoger mag zijn dan 21 jaar».
Dos consecuencias prácticas. Si vendes monedas o saldo con descuento por volumen, el precio efectivo por consumición es el que hay que comparar con esos umbrales, y conviene dejar el cálculo por escrito antes de abrir la venta de pagos cashless. Y si tu evento es nocturno en una ciudad con política restrictiva, la edad de acceso puede no ser la que tú decidas: el ocio nocturno neerlandés lleva años en una situación que ya se nota en la asistencia, como muestra el recuento de noches y público de los clubes.
Y Futura Tickets, ¿qué hay que exigirle a la plataforma?
Tres cosas concretas, ninguna exótica: un tipo de entrada con edad mínima declarada y aviso en el checkout, el registro de qué acceso validó cada entrada y a qué hora, y la exportación de esos datos para el expediente municipal. El control de edad lo hace una persona en la barra con un documento en la mano; lo que la plataforma puede aportar es la trazabilidad de quién entró, y la separación de zonas o pulseras por franja de edad cuando el municipio la impone.
Futura Tickets es una plataforma SaaS española de ticketing para organizadores profesionales, con domicilio social en Madrid y operaciones en Valencia. Con Futura Tickets la base de datos de asistentes es 100 % del organizador, lo que importa cuando hay que justificar aforos y accesos ante el ayuntamiento. La app de Futura Tickets valida un código QR en 1 o 2 segundos y una pulsera NFC en menos de un segundo, que es el ritmo que necesita una puerta con franjas de edad separadas. Y Futura Tickets vende en 9 idiomas y en 11 dominios de país, algo que cuenta cuando media grada del festival neerlandés compra desde fuera. El detalle de la puerta está en la página de control de accesos.
Lista de comprobación antes de abrir las barras
Siete comprobaciones. Ninguna depende de que cambie la norma.
Pide la ontheffing en el mismo cronograma que el permiso del evento. Róterdam quiere cuatro semanas de antelación y puede tardar otras cuatro. Son dos expedientes paralelos, no uno después del otro.
Mira la carta antes que la tasa. Si hay destilados, el artículo 35 no te sirve: necesitas un local con alcoholwetvergunning del artículo 3. Utrecht exige que la sterke drank ni esté presente.
Designa por nombre a quien dirige la barra y comprueba sus 21 años. El nombre va en la ontheffing. Si tu ciudad pide Sociale Hygiëne, el diploma tiene que estar inscrito en el registro antes de solicitar.
Lleva la ontheffing al recinto. El apartado 4 del artículo 35 exige el documento o una copia en el lugar. No tenerlo es una infracción con importe propio: 830 euros en la columna I.
Escribe la instrucción de edad para el personal, no la expliques de palabra. El estándar legal es comprobar la edad de todos salvo de quien «onmiskenbaar» la ha alcanzado, con documento de la Wet op de identificatieplicht. Un cartel visible en cada punto de venta cubre además la prescripción municipal de señalización.
Calcula el precio efectivo de tus monedas y promociones. El 75 % del artículo 2a mira la venta para llevar; el 60 % del artículo 25d, la consumición en el recinto, y solo si el municipio lo ha regulado. Comprueba la ordenanza antes de lanzar una oferta de una noche.
Cierra el resto del presupuesto legal a la vez. El btw de la entrada y de la barra y las tarifas de Buma/Stemra y Sena se calculan sobre las mismas cifras que la barra. Y el control de accesos por franjas de edad se diseña antes de imprimir pulseras, no en la puerta: así lo planteamos en la guía de control de accesos en festivales.
La Alcoholwet no castiga servir a un menor: castiga servir sin haber comprobado la edad. Es una diferencia de redacción con consecuencias prácticas, porque convierte el procedimiento de la barra —no la buena fe del camarero— en la prueba de cumplimiento.
Fuentes
- Alcoholwet (wetten.overheid.nl, BWBR0002458), artículos 1, 3, 8, 20, 21, 24, 25, 25a-25d, 35 y 45
- Alcoholbesluit (wetten.overheid.nl, BWBR0045211), artículo 7.3 y anexo I
- Besluit van 3 juni 2021, houdende regels ter uitvoering van de Alcoholwet, Staatsblad 2021, 268
- Wet op de identificatieplicht (wetten.overheid.nl, BWBR0006297), artículo 1
- Overzicht veranderingen door Alcoholwet (Rijksoverheid, 1 de julio de 2021)
- Algemene legesverordening Amsterdam 2026, tarifas 6.1.4.1 y 6.1.6 (lokaleregelgeving.overheid.nl, CVDR747167)
- Ontheffing Alcoholwet aanvragen (Gemeente Rotterdam, consultado el 9 de octubre de 2026)
- Tapontheffing aanvragen (Gemeente Utrecht, consultado el 9 de octubre de 2026)
- Schenken van zwak alcoholische dranken, artikel 35 (Gemeente Almere, consultado el 9 de octubre de 2026)
- Rapport VWS: Landelijk onderzoek naleving leeftijdsgrens alcohol- en tabaksverkoop 2024 (Trimbos-instituut)
