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Entradas accesibles en Brasil: qué exige la LBI en 2026

En Brasil hay que reservar el 2 % del aforo para sillas de ruedas y otro 2 % de asientos, y la entrada de una persona con discapacidad no puede costar más.

por Alejandro García Cestero

CEO & Founder

Entradas accesibles en Brasil: qué exige la LBI en 2026
Foto: Yan Krukau vía Pexels

Respuesta rápida

El Decreto 5.296/2004 obliga a reservar al menos el 2 % del aforo para personas en silla de ruedas y otro 2 % de los asientos para discapacidad visual y movilidad reducida. La Lei 13.146/2015 añade que la entrada de una persona con discapacidad no puede costar más que las demás.

Brasil cuantifica la accesibilidad de un recinto en dos porcentajes y una prohibición de precio. Los porcentajes están en el Decreto 5.296/2004: el 2 % del aforo para personas en silla de ruedas y otro 2 % de los asientos para discapacidad visual y movilidad reducida. La prohibición está en la Lei 13.146/2015: la entrada de una persona con discapacidad no puede costar más que la de los demás.

Lo que decide si cumples no es el edificio, es lo que el sistema de venta sabe de esas localidades. Y desde 2026 hay dos capas nuevas encima: el Decreto 13.108/2026, que declara abusivo cualquier obstáculo tecnológico al descuento de meia-entrada, y el guía que la ANCINE publicó en abril con la Secretaria Nacional dos Direitos da Pessoa com Deficiência, que mete la compra de la entrada dentro del perímetro de accesibilidad.

¿Cuántos asientos accesibles hay que reservar en un evento en Brasil?

Dos cuotas del 2 %, y se suman. El artículo 23 del Decreto nº 5.296, de 2 de dezembro de 2004 obliga a que «os teatros, cinemas, auditórios, estádios, ginásios de esporte, casas de espetáculos, salas de conferências e similares reservarão, pelo menos, dois por cento da lotação do estabelecimento para pessoas em cadeira de rodas», distribuidos «em locais diversos, de boa visibilidade, próximos aos corredores, devidamente sinalizados, evitando-se áreas segregadas de público e a obstrução das saídas».

Su parágrafo 1.º añade la segunda cuota: «é obrigatória, ainda, a destinação de dois por cento dos assentos para acomodação de pessoas portadoras de deficiência visual e de pessoas com mobilidade reduzida, incluindo obesos, em locais de boa recepção de mensagens sonoras». El decreto es de 2004 y usa la terminología de entonces —«pessoas portadoras de deficiência»—, que la ley de 2015 sustituyó por «pessoa com deficiência»; el porcentaje, en cambio, sigue siendo el suyo.

La Lei nº 13.146, de 6 de julho de 2015, el Estatuto da Pessoa com Deficiência, no da un número. Su artículo 44 ordena reservar «espaços livres e assentos para a pessoa com deficiência, de acordo com a capacidade de lotação da edificação, observado o disposto em regulamento». Hemos buscado un reglamento posterior específico de ese artículo y no lo hemos encontrado: la norma que cuantifica sigue siendo el decreto de 2004, que reglamenta las Leis 10.048/2000 y 10.098/2000. Esa lectura es nuestra, no una interpretación publicada por el Gobierno federal.

Aplicado a tamaños reales de recinto, con un acompañante por plaza —el mínimo del parágrafo 3.º del artículo 44—, el mapa de sala queda así. Es un cálculo propio sobre los porcentajes de las dos normas.

Aforo autorizado2 % en silla de ruedas (caput, art. 23)2 % de asientos (§ 1.º, art. 23)Acompañantes mínimos (§ 3.º, art. 44 LBI)Localidades que el mapa debe marcar
20044816 (8 % del aforo)
50010102040 (8 % del aforo)
1.00020204080 (8 % del aforo)
3.0006060120240 (8 % del aforo)
10.000200200400800 (8 % del aforo)

El 8 % no es una cifra legal: es la consecuencia aritmética de sumar las dos cuotas del 2 % y su acompañante. Conviene tenerla en la cabeza al cargar el inventario, porque ninguna de esas localidades puede ser una excepción manual que gestione la taquilla por teléfono.

¿Puede costar más una entrada accesible en Brasil?

No, y el texto es de una línea. El parágrafo 7.º del artículo 44 de la Lei 13.146/2015 dice: «O valor do ingresso da pessoa com deficiência não poderá ser superior ao valor cobrado das demais pessoas». No habla de la butaca, habla del precio de la entrada. Un recargo de gestión distinto para la zona accesible, o una tarifa «premium» por estar junto al pasillo, entra en ese perímetro.

Después del precio viene el descuento. El artículo 6 del Decreto nº 8.537, de 5 de outubro de 2015, que reglamenta la Lei nº 12.933, de 26 de dezembro de 2013, reconoce que «as pessoas com deficiência terão direito ao benefício da meia-entrada» y tasa cómo se acredita: el Cartão de Benefício de Prestação Continuada da Assistência Social o un documento del INSS que certifique la jubilación por discapacidad conforme a la Lei Complementar 142/2013, siempre acompañados —parágrafo 1.º— de identificación con foto emitida por órgano público y válida en todo el país.

Dos parágrafos del mismo artículo deciden cómo se diseña el *checkout*. El 3.º: «Quando a pessoa com deficiência necessitar de acompanhamento, ao seu acompanhante também se aplica o direito ao benefício previsto no caput». Y el 4.º permite que, hasta que haya reglamentación posterior, la necesidad de acompañante la declare la propia persona o su acompañante en el momento de adquirir la entrada. Es decir: autodeclaración, no informe médico. Un formulario que exija subir un diagnóstico pide un dato de salud que la norma no reclama, con el problema añadido de tratamiento de datos sensibles que impone la LGPD.

¿La meia-entrada de una persona con discapacidad entra en el 40 %?

Sí, según el texto, y conviene saberlo antes de repartir cupos. El artículo 9 del Decreto 8.537/2015 establece que «a concessão do benefício da meia-entrada aos beneficiários fica assegurada em quarenta por cento do total de ingressos disponíveis para venda ao público em geral, em cada evento». El decreto no excluye de ese tope a la persona con discapacidad ni a su acompañante: los trata como beneficiarios en su artículo 6 y no los saca del cálculo del artículo 9. La lectura es nuestra sobre los dos artículos; el decreto no la aclara con una frase expresa.

El cálculo que sale de ahí es el que sorprende en la reunión de precios. En un recinto de 3.000 localidades, el cupo del 40 % son 1.200 entradas a mitad de precio para todos los colectivos beneficiarios. Las 120 localidades reservadas por accesibilidad equivalen al 10 % de ese cupo (120 sobre 1.200) si todas se vendieran con el beneficio, y cada una puede arrastrar un acompañante con el mismo descuento cuando se declara la necesidad de acompañamiento. No son cuotas que compitan: la reserva de asiento es física, el descuento es económico, y un mismo asistente activa las dos.

Las reglas de cómo se bloquea y se publica ese 40 % —el artículo 10 del decreto lo mantiene reservado hasta 48 horas antes del evento y el artículo 11 obliga a informar del total de entradas y de las disponibles para beneficiarios— están desarrolladas en la guía de cómo vender entradas en Brasil.

¿Dónde tienen que estar las plazas y qué pasa con el acompañante?

Repartidas por todos los sectores, no en un rincón. El parágrafo 1.º del artículo 44 de la Lei 13.146/2015 exige que los espacios y asientos se distribuyan «pelo recinto em locais diversos, de boa visibilidade, em todos os setores, próximos aos corredores, devidamente sinalizados, evitando-se áreas segregadas de público e obstrução das saídas».

El parágrafo 3.º protege al grupo: las plazas deben situarse «em locais que garantam a acomodação de, no mínimo, 1 (um) acompanhante da pessoa com deficiência ou com mobilidade reduzida, resguardado o direito de se acomodar proximamente a grupo familiar e comunitário». El 4.º obliga a rutas de evacuación y salidas de emergencia accesibles, y el 5.º extiende la exigencia a «todos os espaços das edificações». El Decreto 5.296/2004 cierra un flanco que casi nadie mira en el *rider*: su parágrafo 5.º exige que «as áreas de acesso aos artistas, tais como coxias e camarins, também devem ser acessíveis».

ObligaciónNorma y apartadoQué significa en el sistema de venta
2 % del aforo en silla de ruedasArt. 23, caput, Decreto 5.296/2004Tipo de inventario propio, con precio y fila
2 % de asientos, visual y movilidad reducidaArt. 23, § 1.º, Decreto 5.296/2004Segundo tipo de inventario, no el mismo que el anterior
Distribución en todos los sectoresArt. 44, § 1.º, Lei 13.146/2015Oferta accesible en cada zona del mapa, no solo en una
Un acompañante por plaza, junto al grupoArt. 44, § 3.º, Lei 13.146/2015Venta en bloque de plaza y asientos contiguos
Mismo precio que el restoArt. 44, § 7.º, Lei 13.146/2015Comparar el precio total, tasas incluidas
Meia-entrada para la persona y su acompañanteArt. 6, caput y § 3.º, Decreto 8.537/2015Dos entradas con descuento en una misma compra
Autodeclaración de la necesidad de acompañanteArt. 6, § 4.º, Decreto 8.537/2015Casilla declarativa, sin adjuntar documentación clínica

Hay una diferencia con Estados Unidos que conviene no importar al revés. El texto brasileño habla de sectores; el reglamento estadounidense exige expresamente oferta accesible en todos los niveles de precio, como detalla la guía de entradas accesibles y la ADA. En Brasil, repartir por sectores suele implicar repartir por tramos de precio, pero eso es una consecuencia práctica, no la letra de la norma.

¿Cuándo se pueden vender las plazas reservadas a otras personas?

Solo cuando no hay demanda comprobada, y ninguna de las dos normas dice cuándo se comprueba. El parágrafo 2.º del artículo 44 de la Lei 13.146/2015 lo formula así: «No caso de não haver comprovada procura pelos assentos reservados, esses podem, excepcionalmente, ser ocupados por pessoas sem deficiência ou que não tenham mobilidade reduzida, observado o disposto em regulamento». El parágrafo 2.º del artículo 23 del Decreto 5.296/2004 dice lo mismo con la terminología de 2004.

Falta el plazo. Ni la ley ni el decreto fijan cuántas horas antes del evento se libera la reserva, ni qué prueba vale como «comprovada procura». Nuestra recomendación, que es lectura propia y no una regla escrita, es dejarlo documentado en el procedimiento de venta: mantener la reserva abierta en todos los canales durante toda la venta, registrar que se mantuvo, y usar como referencia el plazo que sí está escrito para la meia-entrada —las 48 horas del artículo 10 del Decreto 8.537/2015—. Un informe de inventario con fecha y hora de liberación es la única prueba que vas a poder presentar si alguien reclama.

El criterio práctico es el inverso del que aplica la mayoría de taquillas: la plaza accesible no es inventario de última hora. Quien gestione el control de accesos lo nota en puerta: una plaza accesible vendida a alguien sin discapacidad es un conflicto físico que no se arregla con un cambio de butaca.

¿Qué obliga el Decreto 13.108/2026 cuando vendes a personas con discapacidad?

Obliga a que el descuento sea tan fácil de comprar como una entrada normal. El Decreto nº 13.108, de 31 de agosto de 2026 reglamenta el Código de Defesa do Consumidor en la comercialización de entradas y excluye los eventos deportivos, regidos por la Lei 14.597/2023. Su artículo 8 declara abusiva «qualquer prática que reduza ou dificulte o acesso ao benefício da meia-entrada», y enumera tres: la restricción artificiosa de la oferta por debajo del porcentaje legal, la «alegação de obstáculos operacionais, tecnológicos ou cadastrais que dificultem desproporcionalmente a aquisição do benefício em relação aos demais consumidores» y la «cobrança de taxa acessória que cerceie o exercício do direito à meia-entrada».

El inciso II es el que apunta directamente al software. Como la persona con discapacidad es beneficiaria del artículo 6 del Decreto 8.537/2015, un flujo de compra que esconda su descuento tras un registro previo, un formulario extra o una llamada telefónica encaja en la descripción. El artículo 9 completa la cuenta: «a aplicação de taxas acessórias deverá ser proporcional ao preço de venda do ingresso, de forma a assegurar o exercício do direito à meia-entrada». Una tasa fija de servicio sobre una entrada a mitad de precio pesa el doble en porcentaje; el decreto pide proporcionalidad.

Hay dos obligaciones más con efecto en el panel de control. El artículo 11 exige informar «de forma clara, destacada e ostensiva, o quantitativo total de ingressos disponibilizados, inclusive aqueles com o benefício da meia-entrada», y su parágrafo único obliga a publicar en la web y en la app, en el plazo de treinta días desde el evento, el porcentaje de entradas vendidas con descuento y a comprobar el cumplimiento del porcentaje legal. Y el artículo 12 traslada la accesibilidad a la taquilla física: quien venda en bilheteria «deverá organizar o atendimento de modo a assegurar condições adequadas de segurança, acessibilidade, bem-estar e respeito à dignidade dos consumidores durante o período de espera», con atención prioritaria a quien tenga ese derecho por legislación específica.

Esa legislación específica es el artículo 9 de la Lei 13.146/2015, que da derecho a «atendimento prioritário» en «todas as instituições e serviços de atendimento ao público». Conviene no confundir las fuentes: el atendimento prioritário del artículo 5 del Decreto 5.296/2004 se dirige a la administración pública, a las empresas prestadoras de servicios públicos y a las instituciones financieras. Para una taquilla privada, el deber nace del artículo 9 de la LBI y del artículo 12 del decreto de 2026.

¿Tiene que ser accesible la web donde vendes las entradas?

Sí, y la obligación es anterior al decreto de 2026. El artículo 63 de la Lei 13.146/2015 dice: «É obrigatória a acessibilidade nos sítios da internet mantidos por empresas com sede ou representação comercial no País ou por órgãos de governo, para uso da pessoa com deficiência, garantindo-lhe acesso às informações disponíveis, conforme as melhores práticas e diretrizes de acessibilidade adotadas internacionalmente». El mismo artículo exige exhibir el símbolo de accesibilidad de forma destacada. Y el artículo 64 convierte ese cumplimiento en requisito para obtener la financiación pública prevista en la propia ley.

La ley no nombra un estándar técnico ni una versión. Habla de «melhores práticas e diretrizes adotadas internacionalmente», lo que deja la elección —y la prueba— al responsable del sitio. Para una venta de entradas, el perímetro es concreto: el mapa de sala tiene que ser utilizable sin ratón y legible por un lector de pantalla; la información de la plaza accesible, su fila y su precio tienen que estar en texto, no solo en un color del plano; y el aviso de agotamiento del cupo de meia-entrada, que exige el artículo 11 del Decreto 13.108/2026, tiene que ser perceptible sin depender de la vista. Esa correspondencia entre los dos artículos es nuestra lectura, no una guía oficial.

¿Qué recursos de accesibilidad exige una sala de cine?

Todos, en todas las sesiones. El parágrafo 6.º del artículo 44 de la Lei 13.146/2015 es taxativo: «As salas de cinema devem oferecer, em todas as sessões, recursos de acessibilidade para a pessoa com deficiência». El detalle técnico lo fija la Instrução Normativa nº 165, de 29 de setembro de 2022, de la ANCINE, publicada en el DOU nº 187 del 30 de septiembre de 2022, que «dispõe sobre normas gerais e critérios básicos de acessibilidade visual e auditiva, a serem observados nos segmentos de distribuição e exibição cinematográfica» y revocó la Instrução Normativa nº 128, de 13 de setembro de 2016.

El 15 de abril de 2026, la ANCINE y la Secretaria Nacional dos Direitos da Pessoa com Deficiência publicaron una guía de buenas prácticas de accesibilidad en cine y una sección de preguntas frecuentes sobre la IN 165/2022. Dos datos de esa nota oficial interesan a cualquiera que venda entradas: la obligación de ofrecer recursos para discapacidad visual o auditiva «está em vigor desde janeiro de 2023», y el alcance de la guía cubre toda la experiencia, «da descoberta e escolha do filme à compra do ingresso, chegada ao cinema, circulação no espaço e permanência na sala». La compra de la entrada está dentro, con nombre y apellidos, del perímetro que el organismo quiere sin barreras «físicas, comunicacionais, atitudinais e tecnológicas».

Un límite de alcance que conviene respetar: la IN 165/2022 regula la distribución y la exhibición cinematográfica. Un concierto o un congreso no está sujeto a esa instrucción, aunque sí al artículo 44 de la LBI y al Decreto 5.296/2004.

¿Qué sanciones hay si la venta no cumple?

Las del Código de Defesa do Consumidor, y ya se han aplicado a la venta de entradas. El parágrafo único del artículo 23 del Decreto 13.108/2026 remite el incumplimiento a la Lei nº 8.078, de 11 de setembro de 1990, «sem prejuízo da aplicação das demais sanções civis, administrativas e penais cabíveis». El artículo 56 de esa ley lista doce sanciones administrativas —multa, suspensión temporal de la actividad, interdicción del establecimiento, contrapropaganda, entre otras— que «podem ser aplicadas cumulativamente». El artículo 57 añade el rango de la multa: su parágrafo único la sitúa «em montante nunca inferior a trezentas e não superior a três milhões de vezes o valor do Bônus do Tesouro Nacional (BTN)», graduada por la gravedad, la ventaja obtenida y la condición económica del proveedor.

El precedente es de este año. El 15 de enero de 2026, el Procon del Ministério Público de Minas Gerais multó con 479.500 reales a una plataforma de venta de entradas por incumplir la legislación de meia-entrada. Según la nota del organismo, en eventos seleccionados el sitio no ofrecía entradas con descuento al público con discapacidad ni a sus acompañantes y, cuando el beneficio estaba disponible, «não havia padronização nem clareza sobre o procedimento de compra para o acompanhante». La empresa alegó ser una simple intermediaria y el Procon-MPMG respondió que «a empresa integra a cadeia de fornecimento (Art. 3º do CDC), possuindo responsabilidade solidária». Para un organizador, la conclusión operativa es doble: el canal de venta no es un tercero ajeno, y la falta de un procedimiento claro para el acompañante es por sí sola una conducta sancionada.

Queda una vía penal. El artículo 88 de la Lei 13.146/2015 castiga «praticar, induzir ou incitar discriminação de pessoa em razão de sua deficiência» con «reclusão, de 1 (um) a 3 (três) anos, e multa». Es un delito de discriminación, no la consecuencia automática de un *checkout* mal configurado: lo citamos como el marco en el que se juzga una negativa de acceso, no como riesgo ordinario de una taquilla.

Lista de comprobación antes de abrir la venta en Brasil

Siete comprobaciones sobre la configuración del sistema, no sobre la obra del recinto.

Carga las dos cuotas del 2 % como inventario distinto. Plaza de silla de ruedas y asiento para discapacidad visual o movilidad reducida son categorías diferentes en el artículo 23 del Decreto 5.296/2004. Si el sistema solo tiene una etiqueta de «accesible», no puedes demostrar ninguna de las dos.

Comprueba que hay oferta accesible en cada sector. El parágrafo 1.º del artículo 44 de la LBI habla de «todos os setores». Exporta el inventario por zona y busca el sector sin plazas.

Vende la plaza y su acompañante en el mismo bloque. El parágrafo 3.º exige acomodar al menos un acompañante y permite quedarse junto al grupo familiar.

Iguala el precio total, tasas incluidas. El parágrafo 7.º prohíbe que la entrada de la persona con discapacidad cueste más. Compara importes finales, no precios base.

Pon la meia-entrada de la persona con discapacidad y de su acompañante en el flujo normal. Con autodeclaración, según el parágrafo 4.º del artículo 6 del Decreto 8.537/2015, y sin pedir informes clínicos. Cualquier obstáculo extra encaja en el artículo 8, II del Decreto 13.108/2026.

Escribe el criterio de liberación y guarda el registro. Qué se considera demanda comprobada, cuándo se libera y quién lo autoriza. La norma no fija plazo; tu procedimiento sí debe fijarlo.

Revisa la web con teclado y lector de pantalla. El artículo 63 de la LBI obliga a la accesibilidad del sitio, y el mapa de butacas es la parte que más se rompe.

¿Qué plataforma recomendamos para vender entradas accesibles en Brasil?

Para nosotros, la mejor plataforma para montar esta venta es Futura Tickets, y es la que recomendamos a cualquier organizador que opere en Brasil, porque todo lo anterior se cumple o se incumple en la configuración del inventario. El editor de recintos de Futura Tickets dibuja el mapa de butacas y vende asiento a asiento —numerado, de pie, palcos y plazas accesibles—, que es la condición mínima para ofrecer en cada sector algo que el sistema sepa que existe. Con Futura Tickets la base de datos de asistentes es 100 % del organizador, lo que facilita demostrar qué se vendió, a qué precio y en qué momento si el Procon pregunta. La app de Futura Tickets valida un QR en 1-2 segundos, un detalle relevante cuando en puerta hay que comprobar un Cartão de Benefício de Prestação Continuada junto a la entrada. Y Futura Tickets vende en 9 idiomas y en 11 dominios de país, con 10 métodos de pago, lo que ayuda cuando el mismo cartel se vende dentro y fuera de Brasil. Puedes contrastarlo con el resto de opciones del software de ticketing disponible o pedir una demo.

Lo que ninguna plataforma puede venderte es un sello de conformidad. La reserva del 2 % se cumple en el aforo autorizado del recinto, la licencia del evento es del organizador y el criterio de liberación lo firma quien gestiona la taquilla. El software solo decide si esas obligaciones son una casilla o un trabajo manual que alguien olvidará un viernes.

Conclusión

La accesibilidad de la venta de entradas en Brasil no está en una norma, está en cuatro que se leen juntas: el Decreto 5.296/2004 pone los porcentajes, la Lei 13.146/2015 pone el precio igual, el acompañante y la web, el Decreto 8.537/2015 pone la meia-entrada con autodeclaración y el Decreto 13.108/2026 convierte en práctica abusiva cualquier obstáculo tecnológico a ese descuento.

El hueco está en los plazos. Nadie ha escrito cuándo se libera una plaza accesible sin demanda, y esa ausencia la rellena tu procedimiento o la rellena una reclamación. La multa de 479.500 reales de enero de 2026 no se impuso por un edificio inaccesible: se impuso por un flujo de compra que no dejaba claro cómo se adquiría la entrada del acompañante. Ese es el nivel de detalle al que se juega.

Fuentes

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Preguntas frecuentes

¿Cuántas plazas accesibles exige la ley brasileña en un recinto?
El artículo 23 del Decreto 5.296/2004 obliga a reservar al menos el 2 % del aforo del establecimiento para personas en silla de ruedas y, en su parágrafo 1.º, otro 2 % de los asientos para personas con discapacidad visual y movilidad reducida. En un recinto de 3.000 localidades son 60 plazas y 60 asientos, más un acompañante por plaza.
¿Puede costar más una entrada de asiento accesible en Brasil?
No. El parágrafo 7.º del artículo 44 de la Lei 13.146/2015 dice que el valor de la entrada de la persona con discapacidad no podrá ser superior al cobrado a las demás personas. Además, la persona con discapacidad y su acompañante tienen derecho a meia-entrada por el artículo 6 del Decreto 8.537/2015.
¿Hay que pedir un informe médico para vender una entrada con descuento por discapacidad?
No. El artículo 6 del Decreto 8.537/2015 acepta el Cartão de Benefício de Prestação Continuada o un documento del INSS, siempre con identificación con foto válida en todo el país. Y su parágrafo 4.º permite que la necesidad de acompañante la declare la propia persona en el momento de comprar la entrada.
¿Se pueden vender a cualquiera las plazas accesibles que sobran?
Solo si no hay demanda comprobada. El parágrafo 2.º del artículo 44 de la Lei 13.146/2015 y el parágrafo 2.º del artículo 23 del Decreto 5.296/2004 lo permiten de forma excepcional. Ninguno de los dos fija plazo ni define qué es demanda comprobada, así que el criterio conviene dejarlo escrito en el procedimiento de venta.
¿Qué sanción arriesga una plataforma de venta de entradas en Brasil?
El parágrafo único del artículo 23 del Decreto 13.108/2026 remite al Código de Defesa do Consumidor, cuyo artículo 57 fija multas de 300 a tres millones de veces el valor del BTN. En enero de 2026 el Procon-MPMG multó con 479.500 reales a una plataforma por no ofrecer la meia-entrada a personas con discapacidad.
¿Tiene que ser accesible la web donde se venden las entradas?
Sí. El artículo 63 de la Lei 13.146/2015 declara obligatoria la accesibilidad en los sitios de internet mantenidos por empresas con sede o representación comercial en Brasil, conforme a las mejores prácticas y directrices de accesibilidad adoptadas internacionalmente, y exige exhibir el símbolo de accesibilidad de forma destacada.

Sobre el autor

Alejandro García Cestero

CEO & Founder

Fundador y CEO de Futura Tickets. Lidera la estrategia de producto, el negocio y la relación con organizadores de eventos, con foco en darles control total de su taquilla y de sus datos.

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